Cada carácter invisible, a la vista
Espacios finales, espacios ideográficos, uniones de ancho cero, un separador que se coló dentro de una celda. La rejilla los marca donde están, y el panel de revisión los cuenta y ofrece el arreglo.
100 % gratis · TSV · CSV · JSON · XLSX · Markdown
Las hojas de cálculo convierten claves en fechas, aciertan mal la codificación y se dejan una columna por el camino. TabEdit abre tu tabla —TSV, CSV, JSON o Excel—, te enseña cada espacio suelto y cada fila descuadrada, y la exporta en el formato que elijas.
Gratis, y sin las trampas de costumbre: sin cuenta, sin subidas y sin límite de tamaño con letra pequeña. Todo ocurre en esta pestaña.
key→en→es
item_mug·→Ceramic mug→Taza de cerámica
item_tee→T-shirt→→Camiseta
item_cap→Cap→Gorra·| # | key | en | es |
|---|---|---|---|
| 1 | item_mug | Ceramic mug | Taza de cerámica |
| 2 | item_tee | T-shirt | Camiseta |
| 3 | item_cap | Cap | Gorra |
Una tabla en un archivo de texto se rompe de maneras que en texto plano parecen texto normal. La diferencia está justo aquí.
Espacios finales, espacios ideográficos, uniones de ancho cero, un separador que se coló dentro de una celda. La rejilla los marca donde están, y el panel de revisión los cuenta y ofrece el arreglo.
El historial no tiene techo. Repara 52 celdas de una vez y devuélvelo todo con una sola pulsación.
Flechas, Ctrl+flecha, Shift para extender, Tab para avanzar, Ctrl+C directo a Excel. Ctrl+K para todo lo demás.
Las columnas de idioma se detectan al abrir: columna origen, progreso por idioma, un filtro de lo que sigue sin traducir y las columnas de comentario como notas, no como celdas.
Abre TSV, CSV, un array JSON o la primera hoja de Excel como tabla. La salida TSV y CSV comprueba valores y estructura, con ajustes explícitos y avisos de conversión. JSON, Excel, Markdown y ASCII tienen sus propios límites de conversión.
¿Trabajas con archivos de traducción? Mira qué hace con ellos
Seis conversiones en un editor, con los ajustes y límites de cada formato explicados.
No. No hay adónde subirlo: el archivo lo lee, lo revisa y lo guarda tu navegador, en tu equipo. Desconéctate de internet con esta página ya cargada y todo sigue funcionando, que es la forma más fácil de comprobarlo por tu cuenta.
Un archivo de 50 000 filas y 3,6 MB se interpreta en menos de una décima de segundo y se desplaza con suavidad. El techo es la memoria de tu pestaña, no un plan que haya que mejorar.
La exportación TSV y CSV comprueba que puedas volver a abrir los valores y la estructura de filas. La descarga usa UTF-8: las comillas opcionales pueden cambiar y los fines de línea mezclados se uniformizan. El diálogo muestra estas transformaciones y bloquea salidas que cambien la tabla. Puedes convertir el entrecomillado expresamente cuando se ofrece; una entrada ambigua requiere confirmar las celdas interpretadas.
Una vez cargada la página, sí. Editar, validar, deshacer y exportar no necesitan red en ningún momento.
Sí, todo y para siempre. No hay plan de pago, ni prueba que caduca, ni función guardada para una versión superior. Las guías y las páginas de conversión llevan anuncios, que es lo que paga el dominio y el alojamiento; el editor se mantiene despejado.
Suéltalo sobre el editor, o empieza por un ejemplo y mira lo que encuentra.